domingo, 18 de noviembre de 2012

La FIBA podría multar a Autocid con unos 120.000 euros

La Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) ha conminado al Club Baloncesto Atapuerca Autocid a zanjar definitivamente sus desavenencias con el que fuera su jugador Spencer Gloger. Le ha dado de plazo hasta mañana, 19 de noviembre, de lo contrario podría sancionarle con unos 120.000 euros (150.000 francos suizos), además de mantenerle la prohibición de fichar a jugadores que requieran transfer.

 El caso Spencer Gloger es una historia interminable, que tiene visos de cerrarse de la peor manera posible. Su fichaje data de dos temporadas atrás y su estancia en Burgos apenas llegó a los dos meses. Se resintió de su lesión en la rodilla izquierda y causó baja. En su casa optó por demandar al club por despido improcedente y solicitó 70.000 euros, es decir, la totalidad de la ficha firmada. Acudió al BAT (Tribunal Arbitral de Baloncesto) de la FIBA, que un año después sentenció a favor del jugador condenando al Autocid a pagarle unos 55.000 euros más las costas del juicio, además de prohibirle fichar a jugadores extranjeros que necesiten transfer.

Desde el primer momento, la entidad castellana se mostró en desacuerdo con la sentencia, que era firme, y varios directivos confesaron sentirse maltratados por la FIBA. En este sentido la unanimidad era clara, aunque hubo varios directivos que se mostraron partidarios de pagar a Gloger y zanjar el tema. La división en la junta directiva se hizo más patente ante el fichaje de Aloysius Anagonye (febrero de 2012). La mayoría estaba de acuerdo en pagar y hacerse con los servicios del pívot nigeriano, aunque prevaleció la postura del patrón y vicepresidente, Fernando Andrés.

Aloysius Anagonye se quedó de esta forma en Barcelona y se mantuvo en el equipo a Mateo Kedzo.
 

Spencer Gloger, en un partido de pretemporada.  Luis López Araico
Sin demora.
El final de la pasada campaña terminó sin más incidentes, aunque en el inicio de la presente surgieron múltiples interrogantes sobre el fichaje de Lucas Sikma. El pívot americano pudo tramitar su ficha porque después del 31 de octubre de 2011 -fecha de la sanción- estaba en España, concretamente en el CB La Palma. Se cumplió la lógica y la coherencia y Lucas Sikma está siendo uno de los pilares en el equipo de Andreu Casadevall.

Sin embargo, la FIBA no cerró el tema y el pasado mes de octubre exigió a Autocid que zanjara su deuda con Spencer Gloger, concediéndole de plazo hasta el 12 de noviembre. El club alegó y se le otorgó una moratoria hasta el próximo lunes, 19 de noviembre.

Además, negociar con Gloger parece imposible. Enrique Villalobos, su representante en España, afirma que «las negociaciones se realizan antes del juicio, después ya no tiene sentido».

Fernando Andrés, patrón y vicepresidente, no quiere hacer declaraciones aunque afirma que «es una cuestión de principios. Debe prevalecer la ética por encima de las amenazas».

Las dos partes mantienen sus posturas enfrentadas y todo hace pronosticar que finalmente la próxima semana la FIBA sancionará a Autocid con una multa económica que podría llegar a los 150.000 francos suizos, además de no poder fichar a jugadores extranjeros.

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