miércoles, 1 de febrero de 2012

No pudo ser, la copa se quedó en Tenerife

Derrota con regusto dulce

Canarias se adjudica la Copa Príncipe apoyado en su acierto exterior, pero Autocid Ford recupera las buenas sensaciones / Los de Andreu Casadevall ofrecen su mejor cara en la segunda parte

IBEROSTAR CANARIAS 93
FORD BURGOS 85


Iberostar Canarias:
Guillén (16), Yañez (17), Sabat (10), Donaldson (9) y Richotti (12) -quinteto inicial- Fuentes (3), Heras (13), Sergio Rodríguez, Chagoyen (8) y Lampropoulos (5).
Autocid Ford: Castro (20), Phillips (27), Aguilar, Vinicius (6) y Tilman (16) -quinteto inicial- Ortega (8), Huertas, Dani López (5), Antuña y Schraeder (3).

Árbitros: Uruñuela Uruñuela, Fernández Sánchez y Oyón Sauqui. Eliminados el local Yáñez (m. 39) y el visitante Jesús Castro (m. 39).

Parciales: 27-20, 20-14 (47-34 al descanso), 19-24 y 27-27 (93-85 al final).

La Copa Príncipe se quedó en Canarias. Para el Iberostar, la gloria del vencedor y el factor cancha garantizado en el próximo play off de ascenso si es que no consigue billete para la ACB por la vía rápida. Al Autocid, mientras, le queda el consuelo de haber recuperado las sensaciones y la esperanza de vivir un futuro mejor en plena crisis de identidad. Los azulones perdieron ante un rival que supo explotar sus virtudes, pero tuvieron la capacidad de levantarse en el peor momento para demostrar a toda la Adecco LEB Oro que no se han ido, que siguen al pie del cañón.
Ayer, las opciones de Autocid pasaban por frenar el potencial anotador de Iberostar, mantenerse en partido a toda costa para reforzar su moral en cada acción positiva. Poco podía hacer el cuadro castellano en un partido a 100 puntos ante un equipo que disfruta en campo abierto, pero los azulones sólo ofrecieron el nivel que la ocasión requería en los primeros ocho minutos de juego.
Los insulares dejaron claras sus intenciones desde el comienzo. Los tiros abiertos eran sinónimo de mazazo en  forma de triples y la situación requería la respuesta ofensiva inmediata de los burgaleses. Autocid respondió de la mano de Chus Castro y Darren Phillip. Entre el gallego y el británico alimentaron a un equipo falto de alegrías. Necesita acumular noticias positivas el bloque de Casadevall y la aparición de dos sus principales referencias era un buen punto de apoyo sobre el que construir un buen partido.
Con todo, la clave estaba en el ritmo. Autocid tiene potencial para jugar a lo que Iberostar quiere, pero en esa guerra de desgaste la mayor chispa aurinegra es letal. Por eso, ni siquiera la aparición de Marcus Vinicius dio pie a una mayor solidez en el juego.
La ventaja azulona duró un suspiro. Tanto que, una vez fijó el 17-19, el equipo visitante entró en su primera espiral negativa con un parcial de 10-1 en el tramo final del cuarto inaugural. Canarias perdió algo de fuelle por fuera, pero encontró aire en la pintura con un Donaldson dominador sin DP ni Marcus en pista, ayudado por un Chagoyen certero en la última posesión.
Autocid vio el peligro con el 27-20, pero lo peor estaba por venir. Ni siquiera el aseado arranque de segundo cuarto dio alas a los de Casadevall. Cada paso al frente quedaba reducido a cenizas ante la colección de pérdidas y faltas personales encajadas. Ross acumuló tres en apenas cinco minutos en pista y Canarias sacó petróleo de la línea de personal.
En este momento, el problema estaba en ataque. Nadie cogió el testigo de Chus y DP. Sólo las escaramuzas bajo los aros de Pep Ortega aliviaban a un Autocid que se situó al borde del abismo antes del descanso frente a un Canarias sabedor de que había llegado la hora de romper el choque.
Una antideportiva de Pep Ortega y el dominio del rebote ofensivo por parte insular fueron la puntilla para los burgaleses. Los de Martínez superaron la barrera de los 10 puntos y, cuando parecía que Autocid se agarraba de nuevo al partido, un nuevo triple sobre la bocina (esta vez de Yáñez) dejó a las claras quién mandaba en la pista.
No le quedaba otro remedio al Autocid que tomarse un instante para tomar aire y, a partir de ahí, echar el resto. Se trataba de reencontrarse con sus virtudes de una vez por todas y el parcial de salida de 3-10 en el tercer cuarto era el mejor síntoma a explotar.
Por fin, Autocid impuso el juego que le convenía, ordenado en ataque y pausado en defensa. Le salió bien por momentos, ya que el acierto exterior tinerfeño echó por tierra el buen trabajo. Heras apareció en escena para completar la aportación de Yáñez desde el perímetro. Entre los dos exteriores hicieron mucho daño a un equipo burgalés mejorado y capaz de subirse en las barbas del rival con el 50-46 a 6:14.
La tormenta había cesado, pero aún estaba lejos la remontada. Cada acierto desde el triple del adversario obligaba al Autocid a dar una vuelta de tuerca extra. Tillman fue bienvenido en ataque y la goma no paraba de encogerse (58-53) y estirarse (66-55). Por un momento, se hacía la luz y, a renglón seguido, el choque volvía a estar perdido.
Al menos, los castellanos tuvieron la capacidad de seguir vivos, sobre todo con un 2+1 final de Chus Castro que dejaba el partido con el 66-58 al inicio del periodo definitivo. Hacía tiempo que los burgaleses jugaban de tú a tú con el rival, pero la desventaja era un colchón suficiente para los intereses canarios.
Remar a contracorriente exige acierto en cada lance. No hay vuelta atrás y el Iberostar siempre encontró el camino. Autocid funcionó como colectivo y, además, por fin disfrutó de la buena iniciativa individual de sus referencias. En este intercambio de golpes, los burgaleses poco tenían que ganar, pero a 3:21 la diferencia se mantenía en un 81-72 que aún dejaba una opción.
Autocid nunca se resignó. Debía aprovechar el impulso porque el partido de ayer era la gran oportunidad de recuperar el 'aire' a una Liga que se ha puesto cuesta arriba en las últimas semanas. No puede reprocharse nada el combinado de Casadevall, sobre todo en la segunda mitad. Phillip siguió a lo suyo para que los burgaleses no perdieran de vista a su rival, aunque se hacía necesaria una acción que cambiara el signo del choque de forma inmediata.
Llegó, pero tarde. A la desesperada, los visitantes se metieron en partido gracias a los triples de Chus Castro y de un Jerome Tillman que situó al Autocid a tres puntos (88-85) con 36 segundos por disputar. La ilusión volvió al club de El Plantío, un subidón que la calma insular en el tiro libre se encargó de liquidar. El choque estaba perdido, pero será Cáceres el que valore el domingo si el esfuerzo de ayer mereció la pena.

2 comentarios:

  1. Gran partido el disputado ayer en Tenerife, luchandolo hasta el final y no dandose por vencidos hasta el último segundo.
    Seguimos teniendo una gran laguna en el juego exterior que como no mejore va a suponer un gran lastre lo que nos queda de temporada.
    Aun así gran mejoría respecto al último partido en el Plantío, lo que me hace ser optimista.
    AUPA AUTOCID

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  2. Tienes razon cillo, el partido sirvio para empezar a coger confianza. estaba muy dificil el traerse la copa, pero se pusieron las ganas para ganarla.
    totalmente de acuerdo con el juego exterior, las estamos pasando canutas, asi q a ver si mejora.
    Un saludo

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