PABLO ROMERO / ÁREA DE COMUNICACIÓN FEB
Remontarse una década atrás en el tiempo supone topar con los inicios
profesionales del Club Baloncesto Atapuerca. Corría la campaña 2001/02
cuando el plantel burgalés escribía las primeras páginas del baloncesto
profesional en la ciudad con un último curso en Liga EBA desde la que se
daría el salto a la LEB-2. Tras un año de debut en la categoría, el
fichaje de Toni Smith sería el primer punto de inflexión para el equipo;
el playmaker norteamericano se convertía en todo un referente llevando
al equipo a conquistar sus primeros títulos nacionales así como el tan
ansiado ascenso a la Liga LEB.
Con la marcha del jugador norteamericano, al Autocid Ford Burgos le
tocaría reinventarse. El fichaje interior de Diego Lo Grippo y la
llegada de Andreu Casadevall al banquillo marcarían el inicio de un
lustro dorado en el que el club castellano ha experimentado un
crecimiento imparable pasando de la lucha por la permanencia a la
clasificación para los playoffs dando, posteriormente el salto a la
primera plana con la disputa del ascenso ante los grandes equipos de la
categoría. Tras dos finales consecutivas en la Adecco Oro en las que el
ascenso se escapó en los últimos encuentros, la temporada 2011/12
llevaba de nuevo la ilusión a unos aficionados que han visto como el
equipo daba un nuevo salto con el subcampeonato de la Copa Príncipe y la
segunda plaza en la Liga Regular, su mejor clasificación histórica. Una
campaña en la que las altas exigencias al equipo no se vieron
recompensadas con la eliminación en el último suspiro de la primera
ronda ante un Cáceres reforzado para la recta final.
Con el prematuro punto y final a la temporada comienza un tiempo de
reflexión con el que establecer las bases sobre las que se sustentará el
nuevo proyecto. El presidente Miguel Ángel Benavente, Fernando Andrés y
Javier Barriocanal trazan ya en sus cabezas los primeros esbozos del
nuevo Autocid de cara a un 2013 que se perfilará sobre tres niveles:
El futuro a nivel institucional: El nuevo pabellón dictará el futuro
Será una de las principales bases sobre las que trabajar de cara al
nuevo año. Durante las últimas tres temporadas, el CB Atapuerca ha
paseado tanto el nombre de Burgos como la bandera de Castilla y León por
toda la geografía nacional generando una repercusión mediática de valor
incalculable. Durante este tiempo, autoridades e instituciones han
correspondido al club mostrando su apoyo económico pero tras tres
asaltos consecutivos al ascenso es momento de parar y reflexionar.
La principal preocupación del club castellano viene propiciada por las
infraestructuras o al menos así lo reconoce un Miguel Ángel Benavente
preocupado por la cancelación del proyecto del nuevo pabellón que tenía
previsto construirse a tan sólo unos metros del actual Plantío, en los
terrenos de la Plaza de Toros de Burgos:
"A
lo largo de los próximos días, la Junta Directiva se reunirá para dar
los primeros pasos de cara a la nueva temporada. Antes de pensar en la
configuración de la plantilla tendremos que sentarnos a hablar con las
instituciones para ver hasta dónde podemos llegar. Recientemente se ha
cancelado la construcción del nuevo pabellón por lo que habrá que saber
si en caso de lograr un ascenso podríamos contar con las
instalaciones requeridas por la ACB ya que de lo contrario sería muy
frustrante realizar un esfuerzo para realizar un gran proyecto para
tener que renunciar posteriormente a lo que pudiéramos ganar sobre la
cancha. El presupuesto del próximo año vendrá condicionado por este
apoyo institucional, nuestro esfuerzo dependerá del respaldo que
encontremos a nuestro alrededor".
El futuro a nivel social: La cantera y las peñas, el mejor respaldo
Una de las parcelas más exitosas del equipo burgalés y sobre la que será
difícil mejorar debido a las limitaciones de un Pabellón que ha pasado
de unas medias de 500 asistentes a colgar el "no hay billetes" durante
varios encuentros de las últimas temporadas. La afición local se ha
entregado a un equipo que ha respondido sobre la cancha y que ha
conseguido despertar incluso a los reventas en las finales del pasado
curso en la Adecco Oro. En este sentido, la junta directiva cuenta con
el inestimable apoyo de la
Peña Colada, la
Peña Andrés Montes, la
Peña Sauki y la
Peña Bochanos,
los cuatro pilares de aficionados sobre los que se asienta un graderío
que se tiñe de azul y naranja cada vez que el Autocid salta a la cancha,
ya sea en el Plantío o lejos de él. Las cuatro peñas burgalesas son las
encargadas de encender a las más de 3.000 gargantas que se dan cita en
un pabellón que suele contar con la presencia de aficionados de
localidades limítrofes y en el que cada vez es mayor la presencia de
jóvenes aficionados gracias al trabajo de promoción y difusión realizado
por la junta con la presencia de jugadores en diversos actos.
Otro paso más para llegar al aficionado se ha dado a través de una
cantera en la que se forman más de 200 jugadores cada temporada y que ha
sumado sus primeros éxitos con la presencia de algunos de sus equipos
en los Campeonatos de España de la pasada campaña. Una base que acerca
al equipo a los más jóvenes y que, según el propio Benavente:
"Cuenta con una dificultad añadida, la exigencia de resultados al
primer equipo, lo que en ocasiones puede llegar a impedir que dispongan
de más minutos". Pese a contar con un listón tan alto, Andreu
Casadevall ha permitido hasta a 4 jugadores surgidos de las categorías
inferiores contar con minutos en la presente campaña: Rubén Duarte, José
Manuel Bartolomé, Álvaro Gómez o Miguel Ángel Santidrián.
El futuro a nivel deportivo: El cuerpo técnico, el primer paso; la continuidad del bloque, el segundo
Costaría imaginar un nuevo Ford Burgos sin la presencia en el banquillo
de su inquilino durante las últimas cinco temporadas. Andreu Casadevall
llenaba de dudas a la afición con sus palabras en una última rueda de
prensa en la que se despedía de aficionados y periodistas con unas
palabras de agradecimiento por su apoyo en las últimas campañas
culminadas con un
"este año no ha podido ser pero se intentará la próxima temporada", una frase
con la que dejaba la puerta entreabierta. La continuidad o no del
técnico catalán es ya uno de los clásicos de la rumorología estival en
la capital burgalesa. En estos momentos el técnico se encuentra
descansando junto a su familia en la Comunidad Valenciana y no será
hasta la próxima semana cuando se siente junto a los responsables del
club para hacer balance de la temporada antes de hablar de una posible
continuidad.
Miguel Ángel Benavente reconoce las dificultades sufridas por la
plantilla con las lesiones de Albano y Dani López a la par que elogia el
trabajo de un grupo al que se le ha exigido unos resultados que no
siempre son posibles en el deporte profesional:
"El
tener que afrontar la fase de ascenso sin nuestro base titular
condicionó mucho al equipo; esto es baloncesto profesional y las cosas
no siempre pueden salir bien, nos jugamos el pase a semifinales en una
eliminatoria muy dura y contra un gran equipo. Al final, te acabas
jugando 1.000 minutos de un playoff en las décimas de segundo que dura
un último tiro con el que se decide si sigues adelante o si te quedas
fuera. Al final, un hecho con este te ayuda a valorar la dificultad de
lo que se ha conseguido en estos últimos años. Estamos contentos con el
trabajo que se ha hecho desde el cuerpo técnico y a partir de la próxima
semana nos sentaremos con Andreu para analizar la temporada y comenzar a
hablar de futuro".
Una vez se tome una decisión sobre el cuerpo técnico con la confirmación
del jefe de banquillo se comenzará a trabajar en la confección de una
plantilla en la que se tratará de dar continuidad a un amplio número de
jugadores. Desde la dirección deportiva, Javier Barriocanal es un
auténtico experto en reinventarse temporada tras temporada; con la
marcha de auténticos referentes como Tony Smith, Lo Grippo o Zach
Morley, el club sorprendió con la llegada de hombres como Micah Downs o
Peter Lorant, hombres que con el tiempo se han convertido en referentes
de sus equipos en la ACB. En esta ocasión, será difícil competir con
ofertas sobre algunos de los grandes jugadores de la plantilla pero no
se descarta realizar esfuerzos para mantener a los hombres más
importantes. En el capítulo de nuevas incorporaciones, el club no
defraudará.
Y es que la cancha y los vestuarios de El plantío esperan ya a los que
serán sus nuevos inquilinos, aquellos que volverán a llevar la ilusión a
unas gradas entregadas a su equipo.